Es la pregunta que más nos llega por WhatsApp, y casi siempre con un punto de agobio: cuándo encargar las invitaciones de boda. La respuesta corta es entre cuatro y seis meses antes. La larga depende de tres cosas que te contamos aquí, porque no es lo mismo una boda en junio que una en noviembre.
Lo bueno es que casi nunca vas tan tarde como crees.
Las invitaciones se envían a los invitados entre 3 y 4 meses antes de la boda. Ese es el momento en que la gente todavía puede pedir vacaciones, reservar hotel y organizar el viaje si vive lejos.
Para que salgan a tiempo, hay que encargarlas antes:
Entre encargar y enviar hay diseño, aprobación de boceto, impresión, montaje y envío. Con un mes de margen se hace todo con calma y sin sustos.
Los tres factores que cambian la fechaMayo, junio, septiembre y octubre son los meses de más bodas en España. Si te casas en alguno de ellos, todos los proveedores vamos más cargados. Encarga en el límite alto: seis meses.
En cambio, si tu boda es en invierno o a principios de primavera, con cuatro meses vas sobrada. Hay menos cola y más margen para probar cosas.
Si buena parte de tus invitados viene de otra provincia o del extranjero, adelanta todo un mes. Necesitan más tiempo para organizarse, y tú necesitas su respuesta antes para cerrar el número con la finca.
En ese caso, el save the date deja de ser un capricho: es lo que les permite bloquear la fecha mientras preparas la invitación de verdad. Se envía entre ocho y diez meses antes, y basta con vuestros nombres, la fecha y la ciudad.
No tarda lo mismo adaptar un modelo existente que crear una acuarela pintada a mano desde cero. Cuanto más personalizado, más margen hay que dar.
Además, en los diseños a medida trabajamos con agenda limitada: solo dos proyectos totalmente personalizados al mes. Es la única forma de cuidarlos como merecen.
Que casi siempre tiene solución. Nos llegan parejas con dos meses por delante y salen adelante.
Estos son nuestros plazos reales, desde que confirmas el pedido:
Trabajamos por orden de llegada, pero priorizando siempre la fecha de la boda. Si la tuya es la más próxima, pasas delante.
Eso sí: cuanto antes escribas, más tranquila irás. Las prisas quitan opciones, y las opciones son justo lo que hace que la invitación sea vuestra y no una cualquiera.
Estos son los cuatro que más vemos, y todos se evitan con un poco de antelación.
Calcular mal la cantidad. Las invitaciones son por pareja o por familia, no por persona. Aun así, pide siempre entre cinco y diez de más: siempre aparece alguien a quien no habías contado, y reimprimir cinco sale carísimo.
Después hay quien quiere quedarse una de recuerdo, y la de los padres suele acabar enmarcada.
Dejar los datos para el final. Si el sitio del banquete todavía no está cerrado, el diseño se para. Y esa espera se come el margen que tenías.
Olvidar cómo van a confirmar. Decidid antes si queréis que os llamen, que escriban por WhatsApp o que confirmen desde una web de boda. Va impreso en la invitación y cambiarlo después ya no es posible.
Pensar en la invitación y no en el conjunto. Detrás vienen minutas, seating plan, meseros y marcasitios. Si eliges pensando solo en la invitación, luego toca improvisar. Lo contamos en papelería de boda coordinada.
Para que el proceso vaya rápido, ten decidido:
Con eso ya podemos empezar. El resto lo vamos decidiendo juntas.
Todo se imprime a mano en nuestro estudio, con papeles ecológicos con certificación FSC, y siempre con un boceto que apruebas antes de que imprimamos nada.
Puedes ver los precios y calcular lo tuyo en nuestra página de tarifas, o escribirnos a hola@latiendadeolivia.com y te decimos si llegas con tu fecha.
Y si aún no tienes claro el diseño, empieza por aquí: cómo elegir las invitaciones de boda sin agobiarte.
La primera impresión de vuestra boda empieza aquí.